Los efectos positivos de las drogas psicodélicas, como la plasticidad neuronal, y los negativos, como las alucinaciones, están causados por receptores diferentes en el cerebro y, por tanto, se pueden separar, lo que puede dar lugar a nuevos antidepresivos,
La localización es la clave de las drogas psicodélicas que podrían tratar las enfermedades mentales mediante la rápida reconstrucción de las conexiones entre las células nerviosas, según un estudio publicado en la revista 'Science'.
Un nuevo estudio desvela el significado cultural de las alucinaciones y destaca su potencial terapéutico, planteando la necesidad de redefinirlas en el mundo occidental.
Sustancias como la ketamina o el éxtasis se prueban cada vez con más éxito para tratar enfermedades como la depresión o la anorexia. Algunos fondos se están dejando un dineral en financiar a las 'startups' que lo investigan
Las drogas psicodélicas se han mostrado prometedoras para el tratamiento de trastornos neuropsiquiátricos como la depresión y el trastorno de estrés postraumático. Sin embargo, debido a sus efectos secundarios alucinatorios, algunos investigadores están tratando de identificar fármacos que puedan ofrecer los beneficios de los psicodélicos sin causar alucinaciones.
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.