El consumo de drogas legales, tabaco y alcohol, descendió en Andalucía en 2003 en un 3,8 y en 2,9 por ciento respectivamente, respecto a 2000, según se refleja en el VIII estudio Los Andaluces ante las Drogas.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.