Los jóvenes prefieren el alcohol, el tabaco y cada vez más, el cánnabis: son las tres drogas más consumidas por ellos. Tres de cada cuatro escolares han tomado alcohol alguna vez, y uno de cada tres fuma tabaco o cánnabis.
Los heroinómanos que se han abstenido del consumo de droga durante cuatro meses aproximadamente, tienen más riesgo de morir de sobredosis si recaen y vuelven a inyectarse este estupefaciente, según una investigación que han llevado a cabo científicos italianos.
El consumo de drogas de diseño ha disminuido entre 1998 y 2000 un 27% en la Comunidad, según un estudio de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) entre la población mayor de 14 años que ha dado a conocer el conseller de Bienestar Social, Rafael Blasco.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.