En ocasiones es incluso el mismo medio el que asegura que "la droga zombie" es la sustancia X para unos meses después explicar que es otra sustancia completamente distinta
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.