El Ministerio saca a consulta pública el Real Decreto para regular el uso terapéutico del cannabis; se permitirá su utilización para la espasticidad por esclerosis múltiple, ciertos tipos de epilepsia, náuseas y vómitos por quimioterapia y el dolor crónico refractario
El cannabis recetado para el dolor crónico se asocia con un riesgo elevado de trastornos del ritmo cardíaco, según una investigación presentada en el Congreso ESC 2022, de la Sociedad Europea de Cardiología, que se celebra en Barcelona.
Una investigación de la Universidad de Houston ha descubierto que los adultos que toman opioides recetados para el dolor intenso tienen más probabilidades de tener problemas de ansiedad, depresión y abuso de sustancias si también consumen marihuana.
La legalización de la marihuana recreativa se asocia a una reducción de dolor crónico, si bien no cambia significativamente el uso de la atención médica en general, pero también con un aumento en su abuso, lesiones debido a sobredosis y accidentes automovilísticos, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos).
El cannabis (extraído de las plantas Cannabissativa y Cannabisindica) está aumentando su consumo para fines médicos y lúdicos a pasos agigantados. Teniendo en cuenta la producción creciente de nuevas formas de cannabis y la escasa regulación que existe en el mercado sobre la oferta disponible es esencial que estemos informados sobre la base científica y los datos con los que se cuenta sobre los efectos de los cannabinoides.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.