Dos nuevos estudios apuntan a más razones para dejar el hábito del tabaco. En uno, los investigadores encontraron que dejar de fumar vale la pena para las personas con diabetes a pesar de las preocupaciones sobre el posible aumento de peso. En el otro, los científicos descubrieron que fumar podría tener un impacto mucho mayor en la función cognitiva de lo que se pensaba originalmente.
La capacidad de ejercicio de los fumadores no solo se ve reducida por el daño pulmonar, sino por la reducción de la vasculatura que irriga los músculos del cuerpo. La identificación de los productos químicos responsables es un aspecto clave que debe ser evaluado en ulteriores investigaciones, indican los investigadores.
Una investigación publicada en "Plos One" por un equipo de la Universidad de California, en Estados Unidos, muestra en ratones la incidencia del humo de tercera mano (humo exhalado en ropa, cabello, casas y automóviles). La exposición a la toxina THS causa resistencia a la insulina, un precursor de la diabetes tipo 2 y se ha demostrado que el THS daña el hígado y los pulmones, complica la cicatrización de heridas y causa hiperactividad.
Un trabajo presentado en la reunión anual de la Sociedad Americana de Química revela que es la responsable de la elevación de HbA1c en los diabéticos fumadores.
A la lista de efectos nocivos del consumo de tabaco hay que añadir que fumar aumenta el riesgo y acelera la progresión de la insuficiencia renal en pacientes diabéticos con hipertensión.
El consumo moderado de alcohol parece prevenir el riesgo de diabetes en mujeres posmenopáusicas, según se desprende de una investigación publicada en "JAMA".
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.