Casi siete de cada diez mujeres privadas de libertad en Argentina se encuentra sin condena firme, un porcentaje superior al de los hombres en la misma situación, advirtió un informe de la Procuración Penitenciaria de La Nación (PPN) enviado al grupo de Trabajo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Un reciente informe señala que, si no se cambia la legislación actual, será muy difícil reducir el número de mujeres provenientes de sectores marginales de Bolivia que están presas por delitos menores relacionados con drogas.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.