Investigadores han encontrado pruebas preliminares de que el asesoramiento telefónico sobre el abandono del hábito de fumar dado a los fumadores poco después de someterse a una prueba de detección del cáncer de pulmón puede ayudar a las personas a dejar de fumar.
Haber fumado durante toda la vida es un importante factor de mortalidad para las personas con más de 70 años. Los resultados de un estudio reciente indican que dejar de fumar, incluso después de los 60 años, beneficia a las personas que se adentran en su séptima década de vida.
El consumo de tabaco continúa siendo una causa importante de cáncer y muerte prematura. La mayoría de los estudios sobre el tabaquismo y la mortalidad se han centrado en las poblaciones de mediana edad, pero, hasta ahora, pocos habían examinado el impacto de dejar el hábito sobre la enfermedad y el riesgo de mortalidad entre los ancianos.
A través de la Secretaría de Salud (Sedesa), Locatel, y el Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones (IAPA), se dio a conocer este servicio telefónico, en el marco del foro "Antecedentes, Avances y Retos para Disminuir el Consumo de Tabaco en la Ciudad de México".
La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha el Teléfono de Ayuda al Fumador, que es gratuito y está operativo las 24 horas durante todo el año para ofrecer consejo a los fumadores para informarles de los recursos para dejar de fumar.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.