Incluso aunque sepa a ositos de gominolas y se inhale como un aerosol libre de humo, los cigarrillos electrónicos (e-cigarrillos) con mayores concentraciones de nicotina pueden aumentar la frecuencia con la que los adolescentes consumen estos productos o fuman cigarros tradicionales, según un estudio de la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California (USC, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos.
Los cigarrillos electrónicos parecen desencadenar respuestas inmunes únicas, así como las mismas que provocan los cigarrillos que pueden llevar a desarrollar enfermedades pulmonares, según revela una nueva investigación publicada en la edición digital de 'American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine', de la Asociación Torácica Americana.
Según la OMS, las medidas integrales de lucha contra el tabaco, entre otras los programas de ayuda a quienes quieran dejar de fumar, "son eficaces para reducir el consumo de tabaco y, en consecuencia, disminuir la mortalidad y la morbilidad atribuibles a éste".
La deshabituación tabáquica supone unos beneficios muy notables sobre la esperanza de vida por lo que deberían promocionarse los programas para dejar de fumar en esta población. Entre las personas con el VIH, el consumo de tabaco es superior al de la población general. El equipo de investigadores estima que el impacto del consumo de tabaco sobre la causa de muerte se hará cada vez más patente a medida que esta población de personas con el VIH envejezca.
Un nuevo estudio de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), en Estados Unidos, encontró que los no fumadores sanos experimentaron mayores niveles de adrenalina en su corazón después de un cigarrillo electrónico (e-cigarrillo) con nicotina, pero no hubo mayores niveles de adrenalina cuando los sujetos del estudio usaron un e-cigarrillo libre de nicotina o vacío. A diferencia de los cigarrillos, los e-cigarrillos no tienen combustión o tabaco, sino que estos dispositivos portátiles electrónicos suministran nicotina con aromatizantes y otros productos químicos en un vapor en lugar de humo.
Científicos de centros españoles muestran que el cigarrillo electrónico es percibido como menos peligroso por los adolescentes y alertan de que podría convertirse en una vía adicional de iniciación al tabaco.
Los fumadores que usan cigarrillos electrónicos tienen más probabilidad de dejar de fumar que aquellos que no los utilizan, de acuerdo con un nuevo estudio. Los parches de nicotina, las gomas de mascar y medicamentos son ya reconocidos por ayudar a dejar de fumar, pero no existe consenso sobre los vaporizadores.
El Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) ha reunido a más de un centenar de expertos para dejar claro a la sociedad española que fumar porros "no tiene nada que ver" con el cannabis terapéutico, una "confusión" a la que atribuyen la baja percepción de riesgo del consumo de esta sustancia.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.