La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que los fumadores corren mayor riesgo de sufrir síntomas graves y de morir por Covid-19, desmintiendo de esta forma algunos pequeños estudios que apuntaban que la nicotina podría ser un factor protector contra el nuevo coronavirus.
Nofumadores.org, de la mano de la iniciativa ciudadana XQNS para el avance de la Ley de Tabaco, junto a la Federación de las Asociaciones de Enfermería Comunitaria y Atención Primaria (FAECAP), la Red Europea de Prevención del Tabaquismo (ENSP) y Lovexair, han pedido al Gobierno establecer una distancia social de 10 metros para fumar o vapear.
Las concentraciones de nicotina y compuestos orgánicos volátiles relacionados con el tabaquismo se disparan cuando los espectadores entran en una sala de cine bien ventilada para no fumadores, exponiéndolos al equivalente al humo de segunda mano de entre uno y diez cigarrillos, según publican los investigadores en la revista 'Science Advances'.
Fumar durante el primer trimestre del embarazo, aunque posteriormente se deje este hábito, también pone en riesgo la salud del bebé porque puede nacer más pequeño y con tamaño cerebral más reducido, según ha mostrado un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad del Este de Finlandia y que ha sido publicado en la revista 'BMJ Open'.
Según datos del Grupo Cofares, uno de los líderes en distribución farmacéutica, en enero de 2020 se han vendido 18.700 unidades de vareniclina y buproprion, financiadas desde el día 1, frente a las 4.700 de enero de 2019
Las células protectoras en los pulmones de los exfumadores podrían explicar por qué dejar de fumar reduce el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, según han determinado investigadores del Instituto Wellcome Sanger y University College de Londres (UCL) financiados por el Cancer Research UK.
La prohibición de exhibir tabaco en puntos de venta es efectiva en la reducción del riesgo de que los jóvenes empiecen a fumar, según ha demostrado un estudio de la Universidad de Stirling en Escocia en colaboración con las Universidades de Edimburgo y ScotCen Social Research, publicado en la revista 'Public Health Research'.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.