Los peligros para la salud asociados con el consumo del tabaco, especialmente a través de cigarrillos, están bien documentados, pero hay un riesgo en particular al cual la mayoría de fumadores le hace caso omiso: la ceguera.
El Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de Andalucía ha advertido este miércoles de que las personas fumadoras tienen un 40 por ciento de probabilidades de contraer alguna deficiencia ocular respecto a los no fumadores, cifra que podría duplicarse en pacientes de edad más avanzada.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.