No todos tenemos la misma expresión de los genes circadianos, la tipología circadiana es un rasgo individual y durante las últimas dos décadas se han realizado muchos estudios sobre éste tema. Los individuos se pueden clasificar en tres grupos: tipo matutino, tipo vespertino y tipo intermedio.
Estudios recientes han demostrado la implicación de los genes circadianos en los procesos neuroadaptivos de recompensa y adicción, así como también en otros trastornos psicopatológicos y neuroendocrinos. La diferencia individual en la calidad de sueño y la posible organización circadiana podría predecir susceptibilidad al abuso de drogas y drogodependencia y hay cada vez más evidencia de la asociación de los genes circadianos a la preferencia de drogas.
La falta de regulación del ritmo circadiano ha sido principalmente estudiada en la dependencia al alcohol, cocaína y tabaco. Pero las evidencias indican que los resultados se pueden generalizar para la mayoría de las drogas. Los efectos del consumo sobre el ritmo circadiano persisten durante mucho tiempo, semanas o aun meses.
Este mes de Agosto desde Help Adicciones, daremos explicación a los ritmos circadianos en el contexto de la Enfermedad de adicción, semanal mente publicaremos un texto sobre este interesante tema. Esta semana empezaremos hablando sobre la cronobiología como paso previo a los ritmos circadianos.
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.