Un segundo toque de queda entró en vigor el 31 de diciembre. La provincia francófona ha impuesto las medidas más severas en Canadá para frenar la propagación de la covid-19
El aumento del tiempo que los menores han dedicado, durante el confinamiento, a las pantallas de los móviles, a la televisión u ordenadores, ha sido relacionado con un peor estado mental, según ha recogido un estudio canadiense.
La investigación ha concluido que los encuestados con algún diagnóstico han respondido haber aumentado su consumo de alcohol y han empezado a consumir a horas más tempranas del día.
Las empresas tabacaleras y de cigarrillos electrónicos están utilizando la COVID-19 para promocionarse en diferentes países, especialmente en redes sociales
Los clientes tendrán que demostrar que tienen una PCR negativa o están vacunados para acceder a los locales, que abrirán al 70% del aforo y en horario normal.
Uno de cada cinco tweets que habla sobre la hipótesis de la nicotina también lo extrapola a un beneficio potencial de fumar o vapear para COVID-19. Y que los perfiles identificados como pro-vapeo a partir de sus biografías de Twitter pese a representar el 7 % de los perfiles eran responsables del 20 % de las publicaciones al respecto.
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.