En Gran Bretaña, el número de jóvenes que consume drogas se ha reducido un 30% en los últimos quince años. ¿Se debe este descenso a que la calidad es inferior o a las historias de colapsos de personajes famosos?
Las políticas de lucha contra la droga desarrolladas en todo el mundo durante los últimos 10 años no han servido para disminuir su consumo, ni tampoco para dificultar el acceso a los estupefacientes por parte de los ciudadanos, según pone de manifiesto un informe de la Comisión Europea (CE) hecho público hoy en Viena.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.