Un equipo de científicos británico ha desarrollado un método que permitirá confirmar si alguien ha consumido cocaína con una prueba de huellas. La cocaína deja residuos en las huellas que pueden detectarse incluso después de lavarse las manos. Esta prueba no es invasiva y no puede falsificarse su resultado.
Las personas que consumen cocaína con regularidad tienen un alto riesgo de enfermedad coronaria, según señala un estudio, publicado en el 'Journal of Addiction Medicine', realizado por investigadores nortemericanos que, además, demuestra que dejar de consumir o reducir el consumo de cocaína puede revertir el proceso de aterosclerosis coronaria producida por esta droga.
Investigación coordinada por los profesores Sergio Armenta y Miguel de la Guardia de la Universitat de València y Marcelo Blanco y Manel Alcalà de la Universitat Autónoma de Barcelona.
Recientes estudios muestran el auge del consumo de cocaína entre los españoles por encima de otras sustancias estupefacientes, y relevando del primer puesto a la tradicional heroína.
En la última encuesta domiciliaria, Murcia aparece como la segunda región con más consumo. La Consejería contrata a una consultora norteamericana para activar un plan de choque.
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.