Los comerciantes tendrán que sacar un permiso de la ciudad para venderlos y pedir una identificación que pruebe la edad del comprador. Al mismo tiempo la ordenanza prohíbe la venta de tabaco y cigarros electrónicos a menores de edad en la calle, en camiones de comida u otros medios ambulantes.
Portavoces del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) creen que, al contener nicotina, deberían estar «regulados como un medicamento y venderse en farmacias». Las tabacaleras, por su parte, apuestan por su sometimiento a las normas ordinarias de sus productos.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.