Un estudio prospectivo realizado en EEUU y publicado recientemente en la revista AIDS sugiere que el uso diario o semanal de poppers durante años, una sustancia de uso sexual muy común entre los hombres gais y otros hombres que tienen sexo con hombres (HSH), podría relacionarse con un aumento del riesgo de padecer cánceres provocados por virus en hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (HSH) sin el VIH mayores de 50 años. Sin embargo, esta asociación, que afectaría a cánceres asociados a virus, no se observa en hombres gais y otros HSH con el VIH de la misma edad.
Energy Control, proyecto de Asociación Bienestar y Desarrollo, ha presentado su nuevo proyecto-web Chem-safe, centrado en el asesoramiento y la información sobre la combinación entre sexo y drogas - conocida popularmente como chemsex - desde una perspectiva de reducción de riesgos.
Un estudio del Grupo de Estudios del Sida de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) revela que más de una tercera parte de los hombres con VIH que practican sexo con otros hombres dicen haber consumido drogas durante las relaciones sexuales en el último año, una práctica que se conoce como 'chemsex'.
El próximo día 1 de abril tendrá lugar la jornada "Maratón de ChemSex: hacia una comprensión del incremento del consumo de drogas para tener sexo entre hombres gais en España", organizada por CIBERESP y la Escuela Nacional de Sanidad. Esta jornada se celebrará en Madrid, en la Escuela Nacional de Sanidad (Aula Pittaluga, Avenida Monforte de Lemos, núm. 5).
Activistas y profesionales médicos reclaman la implementación de intervenciones específicas dirigidas a abordar los problemas de salud derivados del consumo de drogas durante las prácticas sexuales en este colectivo.
El consumo de un psicofármaco de venta en farmacias, la pregabalina, genera más casos de adicción entre las personas migrantes en situación de calle que el alcohol
Los adolescentes han estado intercambiando información sobre cómo eludir la prohibición. Uno de cada tres adolescentes australianos dijo a la organización de salud mental Headspace que buscaría formas de eludir la prohibición.
“El pellet no reemplaza el compromiso personal, pero ofrece una herramienta clínica que refuerza la adherencia, sobre todo en pacientes que han tenido múltiples intentos fallidos con tratamientos orales”