Durante 2013, en Amat se atendieron un total de 504 casos, similar a la cifra del año anterior, pero las problemáticas no son solo en torno a drogas concretas, sino que se mezclan sustancias como la cocaína o el cannabis con el alcohol.
A la reunión, celebrada en la sede del Ministerio de Sanidad, ha acudido el director general de Salud Pública del Gobierno de Cantabria, José Francisco Díaz.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.