Los datos preliminares de la última Escuesta Domiciliaria sobre Consumo de Drogas en Canarias revelan que las Islas superan en seis décimas el promedio nacional de consumo de hachis, una sustancia ilegal a la que recurre un porcentaje creciente de jóvenes de entre 15 y 24 años.
La puesta en marcha del primer sitio de Internet de venta de marihuana a domicilio y los planes de Canadá de despenalizar el cannabis han puesto nervioso al vecino Estados Unidos, cuyo Gobierno ha declarado que medida de legalización de la planta narcótica se traducirá en un aumento del consumo y tráfico al mercado estadounidense.
El alcohol es la droga de abuso más consumida en la región: el 67,2 por ciento de la población la ingiere habitualmente. A larga distancia está el cannabis, con un 7,7 y la coca, elegida por el 0,6.
Tres estudios publicados esta semana en el "British Medical Journal" coinciden en alertar de los peligros a largo plazo que pueden sufrir los adolescentes fumadores habituales de cannabis.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.