La Fundación Científica de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) adjudicó una ayuda de 300.000 euros a un proyecto de investigación sobre la utilidad de los cannabinoides como posibles agentes antitumorales.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.