Una nueva investigación que examinó cómo el cuerpo procesa estas drogas hechas por el hombre y el papel que la genética podría jugar en su metabolismo podría revelar factores genéticos que elevan el riesgo de una persona de experimentar los efectos más peligrosos de estos fármacos y llevar a nuevos tratamientos para contrarrestar esos efectos.
Se está detectando un aumento de la presencia de compuestos sintéticos (NPS) de consecuencias desconocidas. Son sustancias más potentes que las drogas clásicas y con efectos muy poco conocidos o desconocidos. En este artículo, Nuria Calzada y Joan Colom ayudan a esclarecer las claves del asunto.
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.