El investigador del Idibaps ha validado una escala que publica ‘The Lancet’ para determinar el riesgo de la población sana a desarrollar una enfermedad hepática crónica, una dolencia que suele permanecer silente hasta que está muy avanzada
Entre un 20 y un 50 por ciento de los cánceres de hígado que se someten a trasplante hepático son debidos al alcohol, según ha alertado la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) con motivo del Día Mundial Sin Alcohol, que se celebra este jueves 15 de noviembre.
Un nuevo estudio indica que los pacientes con cáncer de hígado relacionado con el alcohol a menudo no viven tanto tiempo como los pacientes con cáncer de hígado que no está vinculado con el consumo de alcohol, principalmente debido a diagnósticos en etapas posteriores. Publicados en la edición digital de 'Cancer', una revista revisada por pares de la Sociedad Estadounidense del Cáncer, los hallazgos indican que se deben hacer esfuerzos para mejorar tanto la detección de signos tempranos de cáncer de hígado como en la gestión del abuso de alcohol.
Un análisis sobre esta enfermedad muestra que en 2015 causó la muerte de 810.000 personas, y que en el 30% de estos casos, el detonante fue el consumo de alcohol.
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.