La unidad de atención al drogodependiente de Lanzarote atendió en el último año a 1.020 usuarios distintos, que hicieron uso de las diferentes alternativas y recursos de la red.
Desde el pasado 1 de enero, vapear -el término que designa el uso del cigarrillo electrónico- está prohibido en centros sanitarios, zonas educativas e infantiles, en el transporte público y en el ámbito de las administraciones públicas, especialmente en las oficinas de atención al público de toda Canarias.
La conferencia, con entrada libre y para el público en general, tendrá lugar este jueves, 27 de febrero, a las 19.00 horas, en el salón de actos de la sede del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Santa Cruz de Tenerife.
Exposiciones y charlas temáticas dirigidas a personas de todas las edades formarán parte de esta iniciativa, que tiene como principal objetivo la concienciación de la población de los riesgos que supone el consumo de cualquier tipo de droga.
El perfil medio de los nuevos drodependientes canarios, esos 5.147 que en 2012 buscaron la asistencia de los distintos recursos que pone el Gobierno de Canarias a su disposición para combatir estas adicciones, es el de un varón español de 42 años de edad que no terminó la Secundaria, en la actualidad se encuentra desempleado, vive en una de las islas capitalinas y consume diariamente cannabis y alcohol.
La consejera de Sanidad, Brígida Mendoza, y el director general de Salud Pública, José Díaz-Flores, han presentado esta mañana los resultados de la encuesta de tabaquismo en jóvenes de Canarias, que revela un descenso generalizado del consumo en ambos sexos para todas las edades con respecto a encuestas anteriores.
El consumo de un psicofármaco de venta en farmacias, la pregabalina, genera más casos de adicción entre las personas migrantes en situación de calle que el alcohol
Los adolescentes han estado intercambiando información sobre cómo eludir la prohibición. Uno de cada tres adolescentes australianos dijo a la organización de salud mental Headspace que buscaría formas de eludir la prohibición.
“El pellet no reemplaza el compromiso personal, pero ofrece una herramienta clínica que refuerza la adherencia, sobre todo en pacientes que han tenido múltiples intentos fallidos con tratamientos orales”