El informe de este comité de expertos considera que la marihuana debe, en tanto que es una droga, ser reglamentada por el Estado, al igual que sucede como la cerveza o el vino.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.