Le llaman shisha en Egipto y Sudán, narguile en Turquía y Siria, hookah en India. En español, se le dice también narguila y cachimba. Algunas están hechas de barro, otras de metal, plástico o vidrio, finamente talladas. El principio es el mismo: son pipas de agua para fumar tabaco con sabor que burbujea a través del agua.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.