Investigadores de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y la Universidad Autónoma de Nayarit (México) analizan en estudiantes universitarios mexicanos el daño oxidatvo por la ingesta de esta sustancia.
Un 24,5% de los jóvenes encuestados por la Diputación fuma y un 25,2% sostiene haber probado alguna vez el hachís o l.a marihuana La edad media de inicio cae hasta los 14 años.
Los jóvenes que hacen botellón cada vez se inician antes y toman más alcohol. Comienzan a beber a los 13 o 14 años y con bebidas de alta graduación. El 40% admite que con el botellón busca conscientemente emborracharse. Ignoran que el alcohol puede alterar el desarrollo del cerebro.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.