Un proyecto de investigación canadiense sobre la efectividad de las etiquetas de advertencia en las bebidas alcohólicas fue cancelado en su primer mes en curso, a pesar de tener 8 meses de duración previstos. Aunque los participantes de los grupos de discusión bebedores, apuntaron que dichas etiquetas de advertencia eran un fuerte apoyo para la salud, la industria alcoholera presionó cuestionando la utilidad, precisión y pertinencia de dichas etiquetas.
Un informe establece que el consumo de alcohol, ya sea leve, moderado o intenso, está relacionado con un mayor riesgo de distintos tipos de cánceres, como el de mama, colon, esófago y cabeza y cuello.
El precio de las bebidas alcohólicas es casi veinte puntos inferior al precio medio en el conjunto de la Unión Europea, lo que le convierte en el quinto país más barato del bloque comunitario, según los datos de Eurostat.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.