"Lo que les querría decir es que todo aquello que sabemos que funciona, que tiene certeza, por favor, dejémonos de pilotos, de proyectos puntuales y pasemos a la implementación"
El 80 por ciento de los 1.100 alicantinos atendidos el año pasado en la Fundación Noray Proyecto Hombre presentaba adicciones a la cocaína y el alcohol. En concreto, la primera sustancia supuso el 47 por ciento del total de adultos atendidos, mientras que las adicciones por alcoholismo significaron el 33 por ciento, según se desprende de la memoria hecha pública este jueves por la entidad.
El 54 por ciento (2.413 personas) de los nuevos ingresos que se produjeron el año pasado en centros de la Agencia Antidroga se debieron a adicciones a la cocaína, consumida sola o con otras sustancias.
El primer concierto entre la Administración autonómica y la entidad asciende a 300.000 euros y garantiza la gratuidad en la atención a los usuarios de los centros de Proyecto Hombre.
Una ambulancia recorrerá desde los barrios más conflictivos de la ciudad atendiendo a todas aquellas personas que se encuentren en una situación desfavorecida hasta las zonas de movida para prevenir a los jóvenes en el consumo de alcohol y drogas.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.