Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) da cuenta de que el 5 por ciento de las muertes de jóvenes de entre 15 y 29 años en todo el mundo se asocia al consumo de alcohol.
Han comenzado a aparecer los primeros casos de ciberadicción o ciberdependencia. No es más que la necesidad incontrolable y angustiante de estar conectado a Internet en todo lugar y a toda hora, y sentirse mal por no poder hacerlo.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.