La mala nutrición que acompaña a la anorexia nerviosa provoca cambios en el tejido pulmonar similares a los que presentan las personas con enfisema a causa del tabaco.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.