La ciudad de Amsterdam pondrá a disposición de los visitantes tests que permiten detectar heroína, tras la muerte de varios turistas británicos que pensaban que estaban esnifando cocaína, indicaron este jueves medios de comunicación holandeses.
El turismo en las ciudades fronterizas de Holanda está al alza, pero no precisamente por sus monumentos históricos y coloridos canales, sino por sus establecimientos de venta de drogas mejor conocidos como coffeeshops, o cafés.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.