El doctor Guillermo Burillo es el coordinador del grupo de Toxicología de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), así como médico de Urgencias en el Hospital Universitario de Canarias en Tenerife, y comenta que la sumisión química no solo tiene por qué estar relacionada con las agresiones sexuales, sino que también se emplea para modificar el comportamiento de niños que no duermen, el de ancianos para robarles, por ejemplo.
Un artículo publicado en ‘Adicciones’, la revista científica de SOCIDROGALCOHOL (con factor impacto de 2’021), destaca el deterioro cognitivo en la dependencia alcohólica.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.