Las bebidas energéticas en la actualidad
Este artículo nace de las reflexiones surgidas en diversas sesiones de observación participante, realizadas en la investigación “Análisis sobre...
Aproximadamente el 90 por ciento de los casos diagnosticados de cáncer de pulmón se asocian al consumo de tabaco, según ha señalado Bernard Gaspar, presidente de la Asociación Española de Afectados de Cáncer de Pulmón (AEACaP), en el marco de la campaña de prevención desarrollada por la asociación y dirigida especialmente a los jóvenes con motivo del Día Internacional Sin Tabaco, que tiene lugar el 31 de mayo.
Un nuevo estudio dirigido por la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, ha descubierto que poseer artículos que promocionan los cigarrillos electrónicos y otros productos de tabaco alternativos duplica la probabilidad de que una persona joven pruebe estos productos. El hallazgo ilustra la influencia de este tipo de marketing en los adolescentes.
Un estudio desarrollado por la Universidad de British Columbia (UBC) y la Universidad de Calgary, ambas en Canadá, ha demostrado que un mensaje de reducción de los daños que puede producir la ingesta de determinadas sustancias tiene mejores consecuencias en la concienciación de los adolescentes y mejora sus relaciones con el entorno familiar.
Expertos del hospital Vithas Nisa han advertido de la sobreexcitación y obesidad como principales riesgos de las bebidas energéticas, que están comercializadas "con nombres de animales o seres a los que se presupone gran energía", y han detallado que, según el informe del Observatorio Español de Drogas y Toxicomanías, la edad de consumo de este tipo de bebidas en adolescentes se sitúa entre los 14 y los 18 años.
La Fundación Unicaja y Proyecto Hombre en Almería han presentado este martes la campaña 'Todo va bien' que tiene como objetivo sensibilizar sobre las consecuencias de las adicciones entre los más jóvenes y difundir los recursos disponibles para la prevención temprana y el tratamiento de éstas.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.