Socidrogalcohol lanza una campaña para combatir el estigma de la persona con trastorno adictivo, uno de los problemas más comunes que nos encontramos en la sociedad a la hora de entender las adicciones.
La adicción a la cocaína puede afectar a la forma en la que el cuerpo procesa el hierro, llevando a una acumulación del mineral en el cerebro, según concluye una nueva investigación de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido. El estudio, publicado este martes en 'Translational Psychiatry', plantea la esperanza de que pueda haber un biomarcador -una medida biológica de la adicción- que podría utilizarse como objetivo para futuros tratamientos.
Las Unidades de Atención a las Drogodependencias (UAD) de Canarias atendieron el año pasado a 3.062 pacientes por alcohol, un 20,27% más que en 2014, según datos hechos públicos este martes por la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias.
El pasado 26 de junio se celebró el Día internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas. Pese a los esfuerzos de la comunidad internacional, el problema mundial de las drogas sigue poniendo en grave peligro la salud y la seguridad pública y el bienestar de la humanidad, en particular de los niños y los jóvenes. Con motivo de este día, Sergio Fernández-Artamendi y Sara Weidberg han redactado para Infocop una reseña de su artículo sobre las novedades en la evaluación de las adicciones, publicado en la revista Papeles del Psicólogo.
En este artículo se repasan los principales trastornos derivados de un abuso de estas nuevas tecnologías, hoy día ya no tan nuevas, como son la nomofobia o la cibercondría, y ciertas prácticas o tendencias como el phubbing. El texto también resalta la necesidad de educar para prevenir y que las madres y padres sean buenos referentes para sus hijos en el uso de estas tecnologías.
Un estudio de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) ha revelado que la mayoría de usuarios de cigarrillos electrónicos los utiliza en espacios exteriores considerados libres de humo, sobre todo porque no entienden que estos dispositivos sean perjudiciales para la salud, según los datos publicados en la revista 'Tobacco Control'.
El número de pacientes en Salud mental crece un 4% en un año. Los expertos señalan que el aumento no es preocupante aunque habrá que estar alerta de que no continúe.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.