En los últimos 20 años, Islandia ha reducido radicalmente el consumo de tabaco, drogas y bebidas alcohólicas entre los jóvenes. ¿Cómo lo ha conseguido y por qué otros países no siguen su ejemplo?
La Estrategia Nacional sobre Drogas y otras Adicciones ya ha sido consensuada con todas las comunidades autónomas. También como novedad frente al plan 2009-2016, tendrá en cuenta la perspectiva de género.
El noveno Plan de Acción de Drogas de Barcelona incorpora por primera vez el riesgo de adicciones tecnológicas, como pueden ser el juego patológico o la dependencia excesiva de las pantallas, que según el ayuntamiento podría afectar alrededor del 3% de los chicos y chicas de la ciudad. Otras novedades previstas en el nuevo plan son más actuaciones para reducir el impacto del alcoholismo.
Los tribunales especializados en drogas ofrecen pocos conocimientos médicos o atención de la salud, y dependen en gran medida de las sanciones. Más información, en inglés, está disponible abajo.
La adicción a drogas, el juego o hasta el cigarrillo, causa cientos de cambios en la anatomía del cerebro, su química y la señalización de célula a célula, incluso en las brechas entre las neuronas llamadas sinapsis. El doctor Gabriel Persi, jefe del Área de Enfermedades Cerebrovasculares del Instituto de Neurociencias Buenos Aires (Ineba), explicó a Infobae cómo opera la adicción en el cerebro de una persona, más allá de que sea una droga dura, blanda, el alcohol o el cigarrillo.
El entorno familiar es muy importante para ayudar a una persona que padece de ludopatía ya que esta adicción suele generar "co-adictos" dentro de la propia estructura familiar, personas que si bien no apuestan, justifican y hasta apoyan al afectado que sí tiene problemas por apostar.
Las empresas usan el lema de la reducción de daños para promover sus nuevos dispositivos, la nueva generación de cigarrillos electrónicos, destinados a suministrar nicotina. Su objetivo actual dicen que es es ofrecer alternativas que les permita mantener la adicción a la nicotina con menos daño a su salud.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.