En una declaración publicada en el 'European Respiratory Journal,' una coalición de médicos del aparato respiratorio y científicos de los seis continentes advierte sobre los peligros que representan para los niños y adolescentes los cigarrillos electrónicos. Dicen que hay una creciente evidencia de que los cigarrillos electrónicos (e-cigarrillos) dañan la salud y son altamente adictivos, pero que los fabricantes los están comercializando como cigarrillos "más saludables" y su popularidad entre los jóvenes está creciendo.
El estudio, llevado a cabo por científicos del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares, abre la puerta a analizar la predisposición genética en otras cardiopatías de origen tóxico.
Las drogas psicodélicas, tras ser prohibidas, despuntan de nuevo como posibles tratamientos, después de varias décadas en el ostracismo. Las drogas psicodélicas, tras ser prohibidas, despuntan de nuevo como posibles tratamientos, después de varias décadas en el ostracismo. El consumo de LSD "en un entorno terapéutico puede ser beneficioso para pacientes con ansiedad asociada con enfermedad grave, depresión o adicción", concluye una reciente revisión de estudios.
En un momento en que cada vez son más las muertes por sobredosis relacionadas con agonistas de los opiáceos increíblemente potentes, como el fentanilo y otras sustancias análogas, aumenta la presión para encontrar antídotos más eficaces.
Se suma a la campaña 'El tabaco rompe corazones' para concienciar de las graves repercusiones cardiovasculares de su consumo. El acto central de la jornada estará presidido por la consejera de Sanidad, tendrá lugar en el Paraninfo de la Universidad de Cantabria (UC) e incluirá la entrega de diplomas de la Red Cántabra de Centros Sanitarios Sin Humo.
España no vive una crisis por el abuso de opiáceos como Estados Unidos, pero sí que el diazepam y otras benzodiacepinas, los fármacos para tratar la ansiedad, se cuentan entre los medicamentos más consumidos. Su efectividad ha provocado que se banalice su uso, que se da en edades cada vez más tempranas, y que se olviden sus potenciales efectos secundarios.
El informe 'Global Statistics on Alcohol, Tobacco, and Illicit Drug Use: 2017 Status Report', con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y el Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME), ha revelado que, solo en el año 2015, el consumo de alcohol y tabaco costó a la población humana más de 250 millones de años de vida, mientras que las drogas ilegales como la cocaína supusieron una pérdida de apenas unas decenas de millones.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.