El pasado martes, 2 de octubre, la Conferencia sectorial sobre Drogas (máximo órgano de decisión política del Plan Nacional sobre Drogas, conformado por representantes de distintos ministerios), aprobó el Plan de Acción sobre Adicciones 2018-2020, un documento a través del cual se definen las áreas de actuación que se emprenderán en los próximos dos años en el Plan Nacional sobre Drogas.
Entre las personas atendidas, un 17% son mujeres.
A través de programas de prevención, se alcanzó a más de 80.000 personas.
Más de 2.000 personas recibieron formación orientada al empleo a través del Proyecto INSOLA del Fondo Social Europeo.
La mayoría de los adolescentes que han probado la marihuana han consumido la droga en más de una forma, incluidos los productos de cannabis que se fuman, se comen o se 'vapean', según muestra una nueva investigación de la Universidad del Sur de California (USC, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos.
Una de cada tres personas atendidas por la UNAD en 2016 era mujer. Tenían entre 26 y 44 años, con educación primaria o sin estudios, en desempleo y con menores a su cargo. Cuando las mujeres asumen su adicción se encuentran con un sistema de recuperación que no tiene en cuenta sus peculiaridades, como el consumo o que un 80% de ellas es víctima de violencia de género.
Los datos disponibles actualmente no permiten calificar la adicción a las pantallas de enfermedad, ni tampoco equiparar los efectos de la tecnología con los de las drogas.
En el estudio, publicado en 'Nature Biomedical Engineering', un equipo de investigación de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos, dirigido por Ming Xu, profesor de Anestesiología y Cuidados Críticos, y Xiaoyang Wu, profesor asistente en el Departamento de Investigación del Cáncer de Ben May, describen un enfoque novedoso que fue capaz de sofocar el deseo de consumir cocaína y protegerse contra una sobredosis cuando se probó en ratones.
El curso va dirigido a progenitores con hijos de cualquier edad, aunque se aconseja especialmente a quienes tienen hijos que no han alcanzado la adolescencia o están en ella, para evitar los problemas producidos por el consumo de bebidas alcohólicas entre jóvenes. Plazo de inscripción abierto hasta el 31 de diciembre.
El 87 por ciento de los niños con trastorno alcohólico fetal (TEAF) padece problemas crónicos de salud mental, el 80 por ciento son dependientes de por vida y hasta el 35 por ciento consumen drogas, según datos aportados por la psiquiatra y coordinadora del Programa TEAF del servicio de Psiquiatría del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, Nuria Gómez.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.