Ha estudiado los aspectos psicológicos relacionados con el uso de Internet y, en contra de la opinión de muchos de sus colegas, rechaza las teorías que sostienen que navegar por la Red produce depresión, aislamiento o adicción.
Las estadísticas informan que uno de cada 200 navegantes es adicto. Pero, aunque parezca contradictorio, internet también ayuda en el tratamiento de este tipo de adicción.
El director del Instituto Nacional de Toxicología, José Cabrera, considera que existe entre los jóvenes una "verdadera adicción" a los aparatos electrónicos, como los móviles o la televisión, y al uso de Internet, lo que les conduce a la deshumanización.
La posibilidad de establecer un diagnóstico diferencial de la adicción a la cocaína dentro de las toxicomanías y encontrar así un tratamiento más efectivo y un pronóstico más acertado son objetivos clínicos.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.