No es un problema de autocontrol individual: el juicio señala al diseño deliberado de plataformas que convierten la atención en beneficio y la dependencia en daño social.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que los trastornos por consumo de drogas se han convertido en una preocupación creciente de salud pública en la región.
Uno de los primeros pasos para iniciar esta red es la creación de un censo de todos aquellos y aquellas profesionales que abordamos la prevención de las adicciones, de este modo nos han solicitado en la Xarxa Perifèrics que os hagamos llegar este formulario para que os inscribáis y nos ayude también a la mejora del ámbito en un momento de estancamiento de la prevención.
En 2021, 3081 habitantes de New Jersey murieron por presuntas sobredosis y a día de hoy solo hay siete centros de intercambio abiertos en todo el estado.
El diseño es similar al cigarrillo electrónico convencional: una batería, un atomizador para calentar la droga y un cartucho para el e-líquido, solo que en este caso el cartucho no contendría nicotina, sino cocaína.
La mitad de los participantes de la cárcel que incorporaba el tratamiento reincidieron, en comparación con el 63 % de los de la cárcel que no lo incorporaba.
Investigadores del Hospital General de Massachusetts ha descubierto que un procedimiento no invasivo de imágenes cerebrales es una forma objetiva y fiable de identificar a las personas cuyo rendimiento se ha visto afectado por el THC.
MDMA para el tratamiento de la ansiedad social, alcoholismo y estrés postraumático; psilocibina para la anorexia, depresión y alcoholismo; DMT para la depresión y el alcoholismo y CBD para la ansiedad
Entrevista a Francisca Oblitas, trabajadora social y jefa de gabinete del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol SENDA en Chile.
Información sobre el estudio 'Alteraciones en las concentraciones plasmáticas de endocannabinoides entre individuos con depresión mayor tratados con terapia electroconvulsiva'.
En 2021, 3081 habitantes de New Jersey murieron por presuntas sobredosis y a día de hoy solo hay siete centros de intercambio abiertos en todo el estado.