La guerra contra las drogas lleva décadas sirviendo de coartada para intervenciones que poco tienen que ver con la salud pública o la seguridad internacional.
En algunos casos, la adicción comportamental es una estrategia de afrontamiento no adaptativa para no resolver limitaciones o carencias de uno mismo o situaciones vitales problemáticas o traumáticas.
Un/a profesional sanitario debe aceptar recomendaciones para mejorar su desempeño profesional, pero no debe plegarse a protocolos mecánicos que los conviertan en meros/as operarios/as.
la FDA recomendó no abandonar el tratamiento con vareniclina ya que los beneficios para la salud de dejar de fumar superan el riesgo de cáncer derivado de las impurezas.
Acontecimientos dramáticos como los recientemente sucedidos en el Estrecho de Gibraltar, y la reacción social y política que han acarreado, nos recuerdan que todavía estamos lejos de pensar, y de aplicar, una política de drogas que integre de manera satisfactoria las principales aristas sociales, políticas, económicas y humanas de este complejo fenómeno