La guerra contra las drogas lleva décadas sirviendo de coartada para intervenciones que poco tienen que ver con la salud pública o la seguridad internacional.
“España necesita dejar de medicarse. Personal médico y de farmacia trabaja en estrategias de deprescripción para reducir el número de medicamentos que se consumen en España: solo en 2022 se gastaron 275€ por habitante, un 26% más que en 2014”
En estos recursos a nivel nacional, la Trabajadora Social es la encargada del plan terapéutico individualizado a nivel social, además de coordinar la atención desde el CAS con la red sociocomunitaria
¿Esto quiere decir que la sociedad española está a salvo de cualquier cri-sis sociosanitaria provocada por el fentanilo? Lisa y llanamente la respuesta es no.
Muchas usuarias no acuden a los servicios asistenciales: porque su autoestima se encuentra tan dañada a causa del estigma que han recibido que creen que es inútil acudir a ellos
Los malestares expresados por mujeres o identidades no normativas, son más fácilmente etiquetados como patologías mentales y por ende tratados con medicación psicofarmacológica
La amistad, el encuentro, la diversión y la nocturnidad, los eslóganes perfectos con los que la industria del alcohol ha venido machacando hace décadas
En la actualidad se lanzan ciertas fake news relacionadas con el cannabis, impuestas por unos pocos y no abiertamente discutidas, que van creando una percepción errónea
Las crisis nos permiten valorar nuestra capacidad de adaptación, son oportunidades de cambio y autoconocimiento para los recursos, los equipos profesionales y también, para las personas usuarias