Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
La COVID ha desencadenado la mayor fuente de rumores y desinformación conocida (Larson, 2020). En abril del 2020, la base de datos CoranaVirusFact Alliance, había registrado 3800 mentiras relacionadas con el coronavirus circulando a nivel mundial