La guerra contra las drogas lleva décadas sirviendo de coartada para intervenciones que poco tienen que ver con la salud pública o la seguridad internacional.
La realidad es que el periodismo de calidad, bien hecho, contrastado, es la respuesta a la desinformación. El periodismo puede contribuir a cambiar visiones del mundo o a perpetuarlas. Lo hemos visto claramente en adicciones.
En origen, la palabra designaba a la 2C-B, de hecho, corresponde más menos a su pronunciación en inglés, como es obvio. Sin embargo, en absoluto esta sustancia era así llamada en el Estado español, donde se conocía (poco, en cualquier caso) como “nexus” (“afro”, en menor medida) o directamente por sus siglas.
Ansiedad, baja tolerancia a las sustancias, euforia y nuevas drogas se convierten en el principal riesgo para la reapertura de la vida social en contextos donde se presentan consumo. Hay que prestar especial atención a la generación de adolescentes jóvenes que debieron entrar al consumo y la fiesta en este año de encierro y han salido a comerse el mundo para luego vomitarlo. Ni el sistema de salud ni la industria se han preparado para la reapertura de la fiesta. Qué hacer para minimizar este impacto inevitable.
En España no existe una clasificación profesional de las personas que se dedican a la prevención de adicciones, ni siquiera unos perfiles consensuados, tampoco una delimitación de competencias.
Al igual que nos pasó con el tabaco, se precisan muchos años de estudio para poder identificar los daños causa su consumo, y más teniendo en cuenta la variabilidad de estos productos y sus componentes. Los datos disponibles hasta ahora nos hablan, además de adicción a la nicotina que también tiene efectos cardiovasculares perjudiciales, inflamación pulmonar crónica, trastornos neurológicos, cardiovaculares
La COVID ha desencadenado la mayor fuente de rumores y desinformación conocida (Larson, 2020). En abril del 2020, la base de datos CoranaVirusFact Alliance, había registrado 3800 mentiras relacionadas con el coronavirus circulando a nivel mundial
Una actuación preventiva integral no puede descuidar las posibilidades de una educación para la salud efectiva. La educación es, en este sentido, parte indispensable de la respuesta.
El abordaje en fase tempranas ayuda a prevenir que los riesgos se amplifiquen y terminen siendo un problema mucho más grave como la drogodependencia, que requiere un tratamiento contundent