Los gallegos menores de edad no podrán ni comprar ni consumir vapeadores y bebidas energéticas a partir de marzo. Así lo establece la Ley de protección de la salud de las personas menores y prevención de las conductas adictivas, una norma pionera de la Xunta publicada este jueves en el Diario Oficial de Galicia y que sitúa a la comunidad como la primera en regular estos productos, que quedarán equiparados al tabaco y al alcohol en lo que respeta a las restricciones.
Los cigarrillos electrónicos quedan prohibidos porque, según justifica la ley, contienen elementos tóxicos incluso cuando no contienen nicotina. Y las bebidas energéticas con 32 miligramos o más de cafeína por cada 100 mililitros equivalen aproximadamente a tres cafés, una cantidad excesiva para los jóvenes. Además, las ingestas superiores a 60 miligramos pueden alterar el sueño y a partir de 160, provocar trastornos psicológicos, de comportamiento y cardiovasculares. Por eso, los establecimientos tendrán que colocarlas en espacios diferenciados de los refrescos.



