El teléfono móvil y las nuevas tecnologías se han convertido, de forma exponencial, en una extensión del cuerpo para millones de personas, especialmente adolescentes. La población infantojuvenil que posee su propio teléfono es cada vez mayor y, a pesar de los beneficios de una sociedad digitalizada, también existen ciertos riesgos con los que hay que tener cuidado.
Los estudios, de hecho, muestran que las nuevas tecnologías cada vez son un peligro mayor para la salud mental. Esto es lo que se ha desprendido de un informe publicado en 2023, cuya conclusión es la posible asociación de estos dispositivos con determinados trastornos psicológicos.



