Algo no encaja en Tarragona. Los análisis de sus aguas residuales la sitúan como la segunda ciudad de Europa con mayor consumo de cocaína por habitante. Nadie, sin embargo, sabe explicar por qué.
Ante la falta de respuestas, el Ayuntamiento ha optado por dejar de facilitar datos para el estudio anual de la Agencia Europea sobre las Drogas (EUDA), que adelanta este miércoles elDiario.es en colaboración con la Urban Journalism Network tras analizar las cifras de 130 ciudades de 28 países.
“La realidad de la ciudad no se ve representada adecuadamente en el estudio”, sostienen desde la Empresa Mixta Municipal de Aguas de Tarragona (EMATSA), dependiente del consistorio y del grupo AGBAR. “Sitúa a la ciudad en un ránking incorrecto”, añaden.



