El éxito de una cirugía para extirpar un cáncer esofágico no garantiza que la enfermedad no regrese. Para los pacientes que han superado un carcinoma escamocelular esofágico (CCE) mediante resección endoscópica (RE), una técnica mínimamente invasiva que permite conservar el órgano, el horizonte de salud depende de una decisión radical en su estilo de vida. Un estudio de cohorte prospectivo multicéntrico, publicado en The Lancet Regional Health – Western Pacific y desarrollado tras diez años de seguimiento en 16 hospitales japoneses, ha revelado que el abandono total del alcohol y el tabaco reduce hasta en un 79% el riesgo de nuevos tumores metacrónicos.
Este hallazgo es fundamental, ya que es el primer estudio de gran envergadura que evalúa el impacto a largo plazo, más de una década, de los cambios conductuales y el estado de la mucosa en la prevención secundaria de este tipo de cáncer.



