Se propone una alternativa de ocio saludable y formativo, que tiene como objetivo prevenir hábitos que puedan conducir a conductas de riesgo en el consumo de drogas.
Para llevar a cabo esta investigación, publicada en la revista 'Pediatrics', los expertos han analizado datos de los patrones de tabaquismo desde hace 23 años con el fin de comprobar si los hábitos de los padres durante la adolescencia estaban vinculados a un mayor riesgo de tener hijos fumadores.
El estudio ha visto que los fumadores que fueron formados con una forma de meditación de atención plena conocida como Formación Integral Cuerpo-Mente redujeron su consumo de tabaco en un 60 por ciento. Sin embargo, el grupo control que sólo fue tratado un régimen de relajación no tuvo el mismo éxito.