El consumo de drogas se asocia a comportamientos que se caracterizan por la persistencia, la compulsividad y la falta de control a la hora de consumir una sustancia psicoactiva.
Según el Reporte Mundial de Drogas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), tan sólo en 2013, 240 millones de personas consumieron cannabis, opiáceos (heroína y opio), cocaína o estimulantes de tipo anfetamínico por lo menos una vez durante el año. De estos 240 millones, 27 millones son usuarios problemáticos, es decir, viven en una situación de enfermedad a causa de su consumo.
Una encuesta de la Fundación Interamericana del Corazón Argentina, ejecutada por MFG Consultores sobre una muestra de 1900 personas mayores de 18 años que residen en los 6 centros urbanos más grandes del país, demostró que el 84% de la población apoya la implementación de aumentos de impuestos y precios de los productos de tabaco para desincentivar el consumo y proteger la salud pública.
Un grupo de diputados de la Nueva Mayoría busca restringir el consumo de tabaco en centros de educación superior, tanto públicos como privados, y en centros asistenciales de salud.
De la cifra total, 2.500 niños son de educación primaria; 3.200, adolescentes de educación media y diversificada; y 400, jóvenes universitarios de la subregión del estado Miranda.
Rose Melkor, experta en regulación al tabaco sostiene que en la medida que se reduce la publicidad de ese producto, disminuye el número de personas adictas o vulnerables a adquirir el vicio.
La medida que permite consumir marihuana de manera recreativa entró en vigor ayer, tras ser aprobada por el 56% de los votantes en noviembre del año pasado.