Un estudio internacional, liderado por el equipo de Psiquiatría, Salud Mental y Adicciones del Vall d'Hebron Institut de Recerca (VHIR), ha identificado por primera vez que las personas con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) presentan 7,9 veces más probabilidades de consumir cannabis a lo largo de la vida.
I. COMUNIDAD AUTONOMA
3. OTRAS DISPOSICIONES
CONSEJERIA DE SALUD
Resolucion de 2 de enero de 2019, del Director Gerente del Servicio Murciano de Salud, por la que...
La adolescencia y la edad adulta son períodos vitales en los que se producen muchos cambios. En algunos casos, los diferentes cambios y sucesos acaecidos durante la adolescencia pueden ser causa de estrés o aprensión, y, en determinadas ocasiones, si no se reconocen y controlan, estos sentimientos pueden causar problemas de salud mental.
El Programa presupuestario ejecutado íntegramente por la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, y cuya dotación presupuestaria está recogida en los Presupuestos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, cuenta con un crédito para 2019 que asciende a 14,8 millones de euros, una cifra que se mantiene con respecto a los presupuestos anteriores, y que este año tiene como objetivo reducir el consumo de alcohol en menores.
La Universidad Internacional de Valencia (VIU) celebró el pasado mes de noviembre en Valencia, concretamente del 14 a 16, el I Congreso Internacional de Psicología de la Salud, con el objetivo de generar un espacio en el que compartir y debatir sobre la promoción de la salud, desde la psicología clínica y neuropsicológica, así como desde las instituciones sociales, comunitarias y escolares.
Estudio publicado en la revista 'The Journal of Neuroscience'. Es el primero que presenta evidencias de que un aumento en la materia gris en ciertas partes del cerebro adolescente es "consecuencia probable" del consumo de marihuana en niveles bajos, según sus autores, investigadores de la Universidad de Vermont, en Estados Unidos.
El consumo regular y moderado de alcohol (un promedio de 14 vasos por semana) es un factor de riesgo modificable para la fibrilación auricular (FA), según ha concluido un estudio de investigadores australianos que ha sido publicado en la revista 'HeartRhythm'.